L’eggs by Paco Pérez

Restaurante: L’eggs

DirecciónPasseig de Gràcia, 116, 08008 Barcelona

Lo mejor: Las cantidades son más que optimas para compartir (lo ideal en este restaurante) y poder así probar cuantos más platos mejor

Lo peor: Quizá el local puede llegar a ser muy ruidoso si se juntan grandes grupos

Precio: sobre los 30€

L’Eggs, situado en Els Jardines de Gracia, al inicio del mismo Paseo de Gracia de Barcelona, es uno de los restaurantes en los que se puede saborear el talento de Paco Pérez. Con varias estrellas Michelin a sus espaldas, en este espacio, Paco Pérez le da protagonismo a un producto tan básico como el huevo.

Entrantes y platos principales para compartir son la base de la carta de L’Eggs, la cual está compuesta por platos tan típicos como podrían ser unas croquetas de ibérico y tan curiosos como croquetas de yema de huevo. También para compartir son el gran surtido de tortillas y revueltos que contiene la carta (hemos venido a comer huevos). Desde los típicos huevos no rotos (cada uno rompe sus huevos) con jamón y ajo negro o con chistorra y patatas L’Eggs a la tortilla pad Thai con langostinos. Mención especial a unos espléndidos huevos fritos con chirriones a la andaluza y salsa tártara y a los huevos de codorniz sobre tuétano a la brasa, una delicia ambos platos, de 10.

 

Y como uno no se puede alimentar de huevos solo, la carta dispone de un gran surtido de platos donde el protagonista del día cede el turno a otros. Pescados, arroces, pasta y carnes parecen un complemento ideal para los entrantes. Arroz meloso, hamburguesa L’Eggs, costillar ibérico o un muy buen tajiné de pollo con cous cous se hacen hueco en la carta.

 

Y para cerrar postres, como no. No faltan los típicos como son el cheesecake o el tiramisú junto con otros más tradicionales como la torrija.

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Más que interesante restaurante para ir y compartir platos y poder así degustar una gran cantidad de mezcla de sabores.

 

Edelweiss

Restaurante: Edelweiss

Dirección: Carrer Rosselló d’Amunt, 9, 08530 La Garriga, Barcelona

Lo mejor: La calidad de las elaboraciones

Lo peor: Abstenerse ir en transporte público (si es un handicap)

Precio: 40€

El restaurante Edelweiss se encuentra dentro del hotel con el mismo nombre, en un espacio idílico en la pequeña localidad de La Garriga. Atención familiar pero con profesionalidad, donde destaca la labor de un cocinero jovencísimo. Platos que apuntan a la alta cocina en algunos casos y con un potencial importante.

En los entrantes podemos encontrar las singulares patatas bravas Eldeweiss, una ensalada con calabaza confitada que usa ingredientes de temporada, una crema de texturas de alcachofas junto con un canelón de pato y foie o un tartar de salmón con fresas y aguacate fresquísimo y de gran calidad.

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En los platos principales es cuando las puntuaciones suben (abstenerse vegetarianos): calidad de producto y gran elaboración. Meloso de cerdo ibérico, manitas de cerdo, solomillo de buey o rabo de toro, carnes tradicionales elaboradas con técnicas y acompañantes menos tradicionales. En los pescados destacar el crujiente de pulpo, tierno y sabroso.

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En los postres destacamos la tarta de manzana de “Paquita”, receta tradicional. Ahora bien, existe una selección enorme de postres, todos ellos apetecibles: coulant de chocolate, higos confitados, pastel de cerveza negra y nata o una fresca sopa de naranja con kiwi y mouse de fresa.

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Restaurante en el que los productos de temporada están elaborados para sacarles el máximo rendimiento. Gran elección si se quiere un restaurante alejado de las grandes ciudades o en plan romántico para ganar puntos.

 

Plats i més plats

Restaurante: Plats

DirecciónCarrer Mossèn Joaquim Palet, 5, 08940 Cornellà de Llobregat, Barcelona

Lo mejor: La calidad/precio

Lo peor: Quizá hay que saber medirse para guardar fuerzas para la tal cantidad de platos

Precio: 40-50€

Situado en Cornellà de Llobregat, el restaurante Plats destaca en la ciudad. De renombre en el área metropolitana barcelonesa, hace que por suerte aún no sea del todo difícil reservar, y mejor aún, el precio siga siendo asequible dentro de los cánones que se manejan últimamente en la alta cocina. Con productos de km 0 y de temporada, en fin de semana tienen un menú cerrado que va variando cada poco tiempo, el cuál siempre se compone de dos entrantes, dos primeros, un plato de pescado, otro de carne, un pre-postre y un postre final.

Los entrantes iniciales, mejillones con tomate, huevas de pez volador y reducción de soja y después una croqueta de cecina servida en vaso, como si de un plato de cuchara se tratase. Ambos platos, a priori, podrían pasar desapercibidos. De nombre simplón y producto común,  destacaron por su gran sabor, en el producto principal tenía protagonismo y estaba acompañado a la vez de buenas elaboraciones, como la reducción de soja que acompañaba a los mejillones.

 

Los platos principales eran una ensalada de foie y maíz y unos huevos con patata y chipirones con setas. Igual que los entrantes, productos comunes que elaborados de manera correcta acaban siendo grandes platos. Una ensalada normal con el toque de las pequeñas mazorcas de maíz, que le daban el punto curioso, que acompañada de una porción, quizá muy grande para mi gusto, de foie que untado en el pan tostado era de lo más sabroso de la noche. Porción excesiva quizá porque acaba llenando mucho y podría pasar factura para el resto de platos. El siguiente principal, los huevos con patatas y chipirones fueron, a mi gusto, el mejor plato de la comida. Un huevo poché envuelto en una patata crujiente y con unos chipirones con setas realmente sabrosos, una delicia.

El pescado fue un bacalao, confitura de ceps y tripa de bacalao en el cual la elaboración que más destacaba era la tripa de bacalao frita . La carne, por si parte, fue un cordero con tomate acompañado de unas esferificaciones de aceituna (ya probadas anteriormente en el restaurante Tickets). El cordero estaba muy tierno y bien elaborado, pero después siendo el sexto plato de la velada, empezaba a pasar factura.

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El pre-postre, manzana, limón y sorbete de naranja y coco, suave y ligero, hacían a la vez de preparación para el postre final de la noche, un coulant de avellanas con helado de mango. Una apuesta segura que varía un poco del típico de chocolate y que acompañado de un muy buen helado de mango ponían el broche final al menú.

Solo añadir que una ciudad como Cornellà, al igual que muchas del área metropolitana, se merecen algún que otro restaurante de tal calibre. Gran calidad precio para celebrar algún que otro acontecimiento.

 

La Mundana

Restaurante: La Mundana

DirecciónCarrer del Vallespir, 93, 08014 Barcelona

Lo mejor: Arroz de cap-i-pota

Lo peor: A veces hay mucha diferencia entre el nivel de unos platos y otros

Precio: 25-35€

En pleno barrio de Sants, en un local no excesivamente grande, hay uno de los referentes de la cocina contemporánea. Elegido por los lectores de El Periódico de Catalunya mejor restaurante del 2016 y, seguramente, aspirante a alguna estrella Michelin en un futuro, La Mundana ha calado hondo en el público. Con una personalidad muy importante, solo hay que ver la presentación de las patatas bravas con dos tipos de salsa (salsa brava y all-i-oli ahumado), ya nos damos cuenta que estamos comiendo en un restaurante de autor 100%.

Para empezar, mucho sabor a mar: anchoas, boquerones, ostras, tartar de atún, etc. Eso sí, combinados con croquetas, quesos y ensaladillas, que hacen que el entrante sea entre muy desenfadado y muy selecto. Algo “no tan crudo”, como la propia carta indica, nos da la opción de elegir elaboraciones como el Milhojas de Buey de mar y mayonesa de miso, una ensalada en la cual el buey de mar está acompañado de aguacate, manzana y chip de patata. Muy fresco y ligero y rico, ideal para empezar a calentar motores.

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La flor de calabacín, rellena de brandada de bacalao, combinación muy interesante, pero que no estaba al nivel de resto de platos, entre los cuales destacaba, de lejos, el arroz de cap-i-pota y anguila, acompañados por una salsa teriyaki y all-i-oli de azafrán. Gran arroz, de sabor intenso y que sin duda pasa de ser una recomendación a una obligación. Este plato debería venir de serie al sentarte a comer en La Mundana.

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Otro plato sorprendente son los huevos sorpresa. Cada cucharada es una mezcla de sabores muy comunes, pero que con un poco de aquí y un toque de trufa por allá lo convierten en un plato delicatesen. Otro de los triunfadores en la carta de La Mundana.

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El pincho moruno podría ser el plato infravalorado de la carta. Con un nombre muy común engaña totalmente, ya que, junto con el humus al cúrcuma hacen una combinación asiática muy buena, y lo convierten en un plato muy apetecible para los comensales más carnívoros. Al igual que la brocheta de pulpo y panceta. Acompañada de un caviar hecho a base de berenjenas y coco, explotan al máximo la combinación mar y montaña, junto con la verdura y la fruta. Cuatro elementos tan distintos en un solo plato que hablan muy bien de este restaurante y de sus apuestas tan arriesgadas y combinatorias que generan explosiones de sabores dentro de la boca.

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En cuanto a los postres, seguramente todos son válidos, pero el postre estrella es el Torrichucho, una torrija rellena de crema, un final de diez.

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No hay más que añadir ante uno de los restaurantes que se ha convertido en estrella de la restauración Barcelona. Con un futuro muy brillante, hay que disfrutar de él antes de que se convierta en un lujo poder conseguir mesa para reservar.

Natsumi en la Costa Brava

Restaurante: Natsumi

Dirección: Carrer Sénia del Barral, 26, 17310 Lloret de Mar, Girona

Lo mejor: Nigiri de Tuna y los Futomaki

Lo peor: La diferencia entre el menú básico y el menú degustación

Precio: 20-35€

Una vez dentro de Natsumi, solo los camareros te recuerdan que estás en plena Costa Brava. Seguramente, después de darle vueltas y más vueltas a la decisión de qué pedir, la opción del menú degustación será la más acertada. Además, comparándolo con el otro menú, vale la pena pagar esos euros de más, puesto que mirando la lista de platos que contiene, parece que los platos estrella están incluidos en él y qué mejor que probarlos.

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Las gyozas, pasadas por la plancha para darle un toque crujiente perfecto, son un gran comienzo. Un toque que, particularmente, le dan un sabor y una textura muy diferente y que mejora sensiblemente a cualquier gyoza.

Los yakisova, con carne de ternera, muy suaves, son un plato muy rico pero que pasará a un segundo plano en el conjunto global de todo el menú.

Los espárragos No Tonkatsu, muy tiernos y tempurizados, están acompañados de una salsa a base de frutas. En este caso no hablamos de la típica verdura tempurizada, aquí todo tiene un sentido y es darle esa textura crujiente para dejarse bañar en la salsa y combinarla con el gran sabor de los espárragos trigueros.

Los nigiri de salmón son muy suaves, aptos para quién no sea un fan del salmón. Un flaco favor le hace venir acompañados de los nigiri de Tuna, una combinación de atún con foie flambeado y con una reducción de Pedro Ximénez. Un manjar que se deshace en la boca y que hará las delicias de todos los que lo prueben. Solo por este nigiri vale la pena entrar en el Natsumi. Otro de los grandes en este restaurante son los Futomaki. Maki con salmón, aguacate y queso cremoso, todo ello tempurizado. De nuevo, combinación excelente de la tempura con la soja y todos esos sabores que juntos le daban una textura crujiente y suave a la vez. Muy, muy ricos.

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Ya para acabar y conseguir saciar el apetito del todo, un surtido de 12 piezas de nigiris y makis. Los más sencillos de salmón y aguacate junto con dos más elaborados: Tempumaki y Osaka. No hay que decir que tanto el Tempumaki, combinación de queso cremoso con tartar de salmón marinado y todo ello tempurizado, y los Osaka, nigiris compuestos por langostino y aguacate, cubiertos de atún, foie y Pedro Ximénez, son la guinda final a un gran menú de comida japonesa tal y como la entendemos los europeos.

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Los postres del menú también están bien elaborados y muy ricos, si bien podrían ser más de otra temática de restaurante que no el que propone Natsumi. Plátano tempurizado con canela y miel o pannacotta.

En definitiva, gran alternativa a la gran colección de restaurantes turísticos que se amontonan en Lloret de Mar, y que hará que el ciudadano local y el turista más exigente tenga una razón más para pasar por la Costa Brava.

Albamar en Lloret de Mar

Restaurante: Albamar

DirecciónPlaya de Santa Cristina, Lloret de Mar

Lo mejor: La paella y los mejillones a la marinera

Lo peor: Que esté tan sujeto a la época de verano

Precio: 30-35€

Cuando llega el verano y la playa se convierte en el sitio ideal para muchos para soportar lo mejor posible el calor siempre viene bien un sitio cerca para hidratarse y como no, para comer una buena paella (o arroz con cosas muy ricas).

Un sitio ideal está en la cala de Santa Cristina en Lloret de Mar. Dejando a un lado la dudosa fama que puede recibir esta localidad costera, existe un lugar idílico dentro de tanta fiesta.

El restaurante Albamar, situado en la misma cala, presenta una colección de entrantes muy interesantes: ensaladas de varios tipos (queso de cabra, roquefort y nueces, tropical, etc.), calamares muy ricos, croquetas, gazpacho, o melón con jamón entre otros. Pero destacar los mejillones a la marinera. Quizá la mejor salsa a la marinera que yo haya probado jamás. Casi se podría pedir un plato de esta magnifica salsa y una barra de pan para mojar hasta acabar con toda.

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Una vez los entrantes ya hayan sido devorados, el plato principal será un acierto seguro y se decide entre la fideuà o los diferentes tipos de arroces que preparan, todos ellos de una gran calidad. Arroz negro, paella marinera o la combinación de mar y montaña en la paella Albamar. Estampa de postal de verano en la costa del mediterráneo que se plasma delante de uno, paella en el plato y el mar de fondo.

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Si después de todo este manjar aún hay apetito no dudéis en probar uno de los magníficos postres que se preparan aquí. Después de todo, estamos en verano y (casi) todos los excesos que suponen unos quilitos de más se perdonan en esta época.

Arroz y pescado (todo el año)

Restaurante: Arròs i Peix

DirecciónCarrer dels Ciutadans, 20, 17004 Girona

Lo mejor: El arroz negro de bacalao y los tallarines como entrante

Lo peor: Poco atún en la ensalada de atún…

Precio: 35€

Ahora que hemos iniciado el verano viene el tiempo de los arroces, con el pescado y el marisco como acompañantes esenciales. Vic, Girona, Barcelona y Platja d’Aro son las ciudades que tienen la fortuna de tener en su oferta gastronómica el restaurante Arròs i Peix. El concepto es claro y sencillo: compras el producto allí mismo y te lo cocinan, más fresco y fácil imposible.

De entrantes hay tanto ensaladas como los típicos platos para compartir de marisco y pescado. Desde una ensalada de atún, donde según mi gusto había poco del producto principal, a unas alcachofas rebozadas con salsa romesco, pasando por la sepia y los tallarines, cocinados con una salsa riquísima que harán que pidas más y más pan para poder mojar. Espectaculares los entrantes. Y la selección podría haber sido más grande, gambas, chipirones, calamares, y así hasta agotar el mercado.

En cuanto a los platos principales destacar tanto el arroz negro de bacalao como la fideuà negra de sepia, especialidades de la casa, y que realmente demuestran que son un uno fijo en la quiniela si lo que se quiere es comer bien sin arriesgar. De potente sabor y muy ricos, ambos se han de probar. Si lo que se quiere es un arroz suave y algo menos acorde con el nombre del restaurante, ese sería el arroz con alcachofas y conejo, nada de marisco y pescado pero que aportan un poco de diversidad por si se quiere cambiar un poco después de unos entrantes con tanto sabor a mar. Mar que está muy presente en los numerosos arroces caldosos que hay en la carta. Si no se quiere arroz como plato principal siempre existe la posibilidad de elegir otras opciones como un magret de pato, el entrecot o un tartar de atún o de salmón, elecciones también muy válidas para asegurar el tiro.

Si con todo esto no se tiene suficiente siempre tendremos la carta de los postres. El cheesecake no destaca comparándolo con un tatín de manzana buenísimo y un gran tiramisú.

En definitiva, gran sitio para compartir una experiencia interesante con los sabores del mar. Una apuesta segura.