Marisqueira Fialho (Algarve)

RestauranteMarisqueira Fialho

Dirección: Parque Natural da Ria Formosa, EM1339 1090E, 8800-102, (Tavira) Portugal

Lo mejor: La calidad del pescado a la brasa.

Lo peor: Abstenerse finolis que se basen en la pulcritud de un local.

Precio: 20€

Uno va por Portugal y se deja aconsejar por la gente local o por los asiduos, que año tras año van a veranear a las preciosas playas del Algarve portugués. La Marisqueria Fialho es uno de esos sitios a los que uno llega así o, porque perdido entre las carreteras más inverosímiles, da con este lugar en el momento preciso a la hora adecuada. Fácil de encontrar si te lleva Google Maps, reconocer que yo fui recomendado y doy gracias a ese gran consejo.

Cuando llegas a un sitio y ves que más de la mitad de la gente habla el idioma local te das cuenta de que se comerá bien y a buen precio. Y este fue el caso.

Pese a tener carne en su carta, que menos que decantarse por el marisco y el pescado en un sitio de costa y que se llama Marisqueria. Almejas, pescado frito y salmón a la brasa (el mejor salmón a la brasa a la plancha que haya probado jamás) son un pequeño ejemplo de la gran variedad que tienen.

Ni que decir de la cantidad, platos enormes y bien complementados con los acompañantes, de los que recomendaría dejar para el final y así poder saborear y degustar el protagonista del plato.

Gran recomendación si uno lo que quiere es darse un festín de pescado y marisco.

Calle Laurel: Logroño

Una de las ciudades más carismáticas del camino de Santiago es Logroño, no solo porque acogen muy bien a los peregrinos, también porque tienen una de las calles de pinchos más famosas: la calle Laurel.

No cabe decir que entre tanto bar de pinchos elegir uno bueno no es fácil, entre tanta oferta de restaurantes siempre hay alguno que falla. Obviamente lo ideal sería buscar algún consejo de un autoctóno, pero si eso no es posible, observar cuál es el más frecuentado es un buen indicativo también.

_mg_7181

Primera parada: La Fontana. Pincho de all-i-oli con jamón y mini bocadillo de tortilla, pimiento y jamón. Dos clásicos para abrir boca acompañados de un tinto riojano que sin duda hace más ameno cualquier bocado de unos pinchos que no pasaran a la historia pero contrarrestarán el hambre si no se encuentra espacio en ninguno de los restaurante de los alrededores.

Mucho mejor en Juan y pinchame, donde, pese a tener poca variedad de pinchos, hace que se especialicen. En concreto recomendar el pincho de langostinos con piña. Buena combinación del langostino con la acidez de la piña pasados ambos por la plancha. Otra especialidad que no falla, otro clásico, que so camembert rebozado con almendras y acompañado de confitura de tomate. Sin duda, todo un acierto.

img_7184

Una vez saciado el hambre inicial hay tiempo para probar cosas un poco más elaboradas. En Letras de Laurel encontramos muchos pinchos que entran por la vista y muchos más que se elaboran bajo demanda que harán muy difícil la elección. Aquí un ejemplo de aquellos que entran por la vista: un buenísimo pisto riojano con huevo poché y una alcachofa rebozada con jamón.

img_20161029_155411

Tres restaurantes de toda una infinidad de opciones que se concentran en cuatro calles, donde el protagonismo se lo lleva la calle Laurel, pero en la que nunca hay solo una opción correcta. Se aceptan sugerencias para una próxima visita a la comunidad autónoma del vino por excelencia.

Borough Market

Restaurante: Borough Market

Dirección: 8 Southwark St, London SE1 1TL

Lo mejor: La variedad

Lo peor: El único problema podría ser que el tiempo no acompañase

Precio: No hay precio medio

Cuando se dice que se va a Londres todo el mundo afirma que no se come bien, que muy bonito pero que allí de hamburguesas y fish&chips no nos va a librar nadie. Todo esto es cierto, no se puede negar, ahora bien, siempre hay algún sitio para romper ese tópico. En este caso no es un único restaurante, sino un recinto que mezcla locales con puestos al aire libre. Aquí se reúne todo tipo de gente, desde ejecutivos con traje a turistas, de gente que pasaba por allí o algunos que expresamente van a saborear algún plato típico de un país exótico.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Hay cabida para todo, desde los quesos italianos, a las sweet potatos que amenizan la espera para conseguir un wrap de pollo con curry, comida india o un sencillo sandwich. Eso si no se quiere uno arriesgar a sentarse en un bar de tapas españolas, total, cuando vamos al extranjero muchas veces acabamos comiendo en un italiano fuera de Italia y no nos parece tan descabellado.

En definitiva, un emplazamiento con un sin fin de oportunidades,  en el cual si no se tiene la idea clara de lo que se quiere se puede acabar loco de tantas opciones ricas y asombrosas. Sería difícil hacer una recomendación.

Especial Tapantoni

Cada año por estas fechas el barrio de Sant Antoni de Barcelona nos ofrece una ruta de tapa más bebida por 2,5€ llamada Tapantoni. Este año será del 11 al  27 de noviembre y yo, que soy un poco ansias, ya he ido para comentar los sitios que he probado, y por supuesto, tener margen para poder repetir.

El primero de todos fue el restaurante chileno Merquén, que ofrecía un minibocadillo de carne “mechada” con una salsa chilena buenísima que tenía tomate, cebolla y cilantro entre otras cosas. Sin duda, fue el más arriesgado y a su vez el mejor de la noche. No hay que decir que repetí y que volveré a probar más cosas que no una simple tapa.

IMG_20161112_211220.jpg

Superar la primera tapa sería difícil, habíamos empezado muy fuertes sin saberlo, pero el siguiente sitio tenía una tapa que era apuesta segura para intentar mantener el nivel. Panecillo con queso brie, sobrasada y miel, muy mal tenía que ir para que no estuviera bueno. No decepcionó y Jovani & Vins casi estuvo a la altura del minibocadillo chileno.

IMG_20161112_215828.jpg

La siguiente parada fue un italiano: Ragú Bar Cucina Napolitana. Cazuelita de pasta con crema de queso y patatas gratinadas. El fallo de la noche. Soso de sabor, donde el queso, que tenía que ser el ingrediente que diera fuerza al plato, no brilló y por lo tanto hizo que la pasta estuviera insípida y sin aportar nada a la noche. No hubo Rock & Roll.

IMG_20161112_223334_editada.jpg

Para no acabar la noche con un mal sabor de boca nos fuimos a por una hamburguesa de toda la vida y eso mismo fue lo que nos ofrecieron en la Hamburgueseria La Lia: carne de ternera con queso cheddar, curry, tomate, lechuga y pimiento del padrón, básico pero apuesta segura. Muy buena y un sitio a tener en cuenta para ir a algo más que no una simple tapa.

IMG_20161112_230102.jpg

El problema de ir a cenar y no a comer es que los sitios que ofrecen postre cierran, obviamente, antes. Una pena porque nos quedamos sin probar los turrones y vino dulce que ofrecían en la Heladería Sirvent. Habrá que volver a dar una vuelta por el barrio antes del día 27.