Natsumi en la Costa Brava

Restaurante: Natsumi

Dirección: Carrer Sénia del Barral, 26, 17310 Lloret de Mar, Girona

Lo mejor: Nigiri de Tuna y los Futomaki

Lo peor: La diferencia entre el menú básico y el menú degustación

Precio: 20-35€

Una vez dentro de Natsumi, solo los camareros te recuerdan que estás en plena Costa Brava. Seguramente, después de darle vueltas y más vueltas a la decisión de qué pedir, la opción del menú degustación será la más acertada. Además, comparándolo con el otro menú, vale la pena pagar esos euros de más, puesto que mirando la lista de platos que contiene, parece que los platos estrella están incluidos en él y qué mejor que probarlos.

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Las gyozas, pasadas por la plancha para darle un toque crujiente perfecto, son un gran comienzo. Un toque que, particularmente, le dan un sabor y una textura muy diferente y que mejora sensiblemente a cualquier gyoza.

Los yakisova, con carne de ternera, muy suaves, son un plato muy rico pero que pasará a un segundo plano en el conjunto global de todo el menú.

Los espárragos No Tonkatsu, muy tiernos y tempurizados, están acompañados de una salsa a base de frutas. En este caso no hablamos de la típica verdura tempurizada, aquí todo tiene un sentido y es darle esa textura crujiente para dejarse bañar en la salsa y combinarla con el gran sabor de los espárragos trigueros.

Los nigiri de salmón son muy suaves, aptos para quién no sea un fan del salmón. Un flaco favor le hace venir acompañados de los nigiri de Tuna, una combinación de atún con foie flambeado y con una reducción de Pedro Ximénez. Un manjar que se deshace en la boca y que hará las delicias de todos los que lo prueben. Solo por este nigiri vale la pena entrar en el Natsumi. Otro de los grandes en este restaurante son los Futomaki. Maki con salmón, aguacate y queso cremoso, todo ello tempurizado. De nuevo, combinación excelente de la tempura con la soja y todos esos sabores que juntos le daban una textura crujiente y suave a la vez. Muy, muy ricos.

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Ya para acabar y conseguir saciar el apetito del todo, un surtido de 12 piezas de nigiris y makis. Los más sencillos de salmón y aguacate junto con dos más elaborados: Tempumaki y Osaka. No hay que decir que tanto el Tempumaki, combinación de queso cremoso con tartar de salmón marinado y todo ello tempurizado, y los Osaka, nigiris compuestos por langostino y aguacate, cubiertos de atún, foie y Pedro Ximénez, son la guinda final a un gran menú de comida japonesa tal y como la entendemos los europeos.

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Los postres del menú también están bien elaborados y muy ricos, si bien podrían ser más de otra temática de restaurante que no el que propone Natsumi. Plátano tempurizado con canela y miel o pannacotta.

En definitiva, gran alternativa a la gran colección de restaurantes turísticos que se amontonan en Lloret de Mar, y que hará que el ciudadano local y el turista más exigente tenga una razón más para pasar por la Costa Brava.

Albamar en Lloret de Mar

Restaurante: Albamar

DirecciónPlaya de Santa Cristina, Lloret de Mar

Lo mejor: La paella y los mejillones a la marinera

Lo peor: Que esté tan sujeto a la época de verano

Precio: 30-35€

Cuando llega el verano y la playa se convierte en el sitio ideal para muchos para soportar lo mejor posible el calor siempre viene bien un sitio cerca para hidratarse y como no, para comer una buena paella (o arroz con cosas muy ricas).

Un sitio ideal está en la cala de Santa Cristina en Lloret de Mar. Dejando a un lado la dudosa fama que puede recibir esta localidad costera, existe un lugar idílico dentro de tanta fiesta.

El restaurante Albamar, situado en la misma cala, presenta una colección de entrantes muy interesantes: ensaladas de varios tipos (queso de cabra, roquefort y nueces, tropical, etc.), calamares muy ricos, croquetas, gazpacho, o melón con jamón entre otros. Pero destacar los mejillones a la marinera. Quizá la mejor salsa a la marinera que yo haya probado jamás. Casi se podría pedir un plato de esta magnifica salsa y una barra de pan para mojar hasta acabar con toda.

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Una vez los entrantes ya hayan sido devorados, el plato principal será un acierto seguro y se decide entre la fideuà o los diferentes tipos de arroces que preparan, todos ellos de una gran calidad. Arroz negro, paella marinera o la combinación de mar y montaña en la paella Albamar. Estampa de postal de verano en la costa del mediterráneo que se plasma delante de uno, paella en el plato y el mar de fondo.

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Si después de todo este manjar aún hay apetito no dudéis en probar uno de los magníficos postres que se preparan aquí. Después de todo, estamos en verano y (casi) todos los excesos que suponen unos quilitos de más se perdonan en esta época.

Arroz y pescado (todo el año)

Restaurante: Arròs i Peix

DirecciónCarrer dels Ciutadans, 20, 17004 Girona

Lo mejor: El arroz negro de bacalao y los tallarines como entrante

Lo peor: Poco atún en la ensalada de atún…

Precio: 35€

Ahora que hemos iniciado el verano viene el tiempo de los arroces, con el pescado y el marisco como acompañantes esenciales. Vic, Girona, Barcelona y Platja d’Aro son las ciudades que tienen la fortuna de tener en su oferta gastronómica el restaurante Arròs i Peix. El concepto es claro y sencillo: compras el producto allí mismo y te lo cocinan, más fresco y fácil imposible.

De entrantes hay tanto ensaladas como los típicos platos para compartir de marisco y pescado. Desde una ensalada de atún, donde según mi gusto había poco del producto principal, a unas alcachofas rebozadas con salsa romesco, pasando por la sepia y los tallarines, cocinados con una salsa riquísima que harán que pidas más y más pan para poder mojar. Espectaculares los entrantes. Y la selección podría haber sido más grande, gambas, chipirones, calamares, y así hasta agotar el mercado.

En cuanto a los platos principales destacar tanto el arroz negro de bacalao como la fideuà negra de sepia, especialidades de la casa, y que realmente demuestran que son un uno fijo en la quiniela si lo que se quiere es comer bien sin arriesgar. De potente sabor y muy ricos, ambos se han de probar. Si lo que se quiere es un arroz suave y algo menos acorde con el nombre del restaurante, ese sería el arroz con alcachofas y conejo, nada de marisco y pescado pero que aportan un poco de diversidad por si se quiere cambiar un poco después de unos entrantes con tanto sabor a mar. Mar que está muy presente en los numerosos arroces caldosos que hay en la carta. Si no se quiere arroz como plato principal siempre existe la posibilidad de elegir otras opciones como un magret de pato, el entrecot o un tartar de atún o de salmón, elecciones también muy válidas para asegurar el tiro.

Si con todo esto no se tiene suficiente siempre tendremos la carta de los postres. El cheesecake no destaca comparándolo con un tatín de manzana buenísimo y un gran tiramisú.

En definitiva, gran sitio para compartir una experiencia interesante con los sabores del mar. Una apuesta segura.